<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-29993874</id><updated>2011-04-21T18:19:07.183-07:00</updated><title type='text'>Cartas a Rocamadour</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Cartas a Rocamadour</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05665788548228662513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29993874.post-115590259173515083</id><published>2006-08-18T04:59:00.000-07:00</published><updated>2006-09-08T21:20:30.323-07:00</updated><title type='text'>Consumo Masivo *</title><content type='html'>La primera vez que lo vi a Messi me observaba con la cara achicharrada desde un paquete de chizitos. Sonreía impasible mientras que Vanina, otra vez embarazada y con varios kilos demás, acomodaba Messis y más Messis por toda la mesa, con la excusa del antojo y el partido de argentina.&lt;br /&gt;Ante mi cara de asombro por la cantidad de paquetes que seguía incorporando, mi amiga se disculpaba bajo el famoso “es que somos tres” con cara de ser padres hoy mientras acariciaba su panza de todo, menos de embarazada.&lt;br /&gt;Porque no les conté. Vanina estaba embarazada exactamente de 15 días.&lt;br /&gt;Pero eso era más que suficiente para que se torne un ser insoportable.&lt;br /&gt;Cuando Vanina se embaraza (cosa que  ocurre muy seguido) el hábito de fumar le parece espantoso. También el hábito de salir, el hábito de coger y cualquier otro hábito que ella considerara no poder realizar por su incipiente estado.&lt;br /&gt;Todavía hoy me cuesta creer que es la misma que alguna vez supo ser mi más descontrolada compañera de salidas nocturnas.&lt;br /&gt;Ahora se había convertido en …eso. En la Patricia Miccio versión Paternal. En MAMÁ. En mi mamá, cosa que es peor.&lt;br /&gt;“No puedo creer que sigas sola”, tira al pasar y sigue acomodando en la mesa la brutalidad de porquerías que compró.&lt;br /&gt;Yo amagué a sacar un pucho para no tener que mandarla a la mierda cuando me frenó con “nooo, eh?” para luego mirarme sonriente Patricia Micchio,  Vanina, o quien quiera que fuere ese demonio que estaba ahí enfrente mío y que volvía a acariciarse la panza, recordándome lo lejos que había quedado mi querida amiga.&lt;br /&gt;Sin poder fumar, mi ansiedad aumentaba. Mi odio aumentaba.&lt;br /&gt;La puteada era ya un hecho cuando me empujó con su culo gordo, me miró prácticamente con desprecio y me dijo “Ay, Maga, con razón no conseguís a nadie, estas muy flaca, das asco!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirándola a los ojos, desafiándola, abrí el primer Messi y empecé a tragar.&lt;br /&gt;Por suerte empezó el partido, y si bien jamás me interesó el fútbol, me dediqué a mirar casi hipnóticamente los hombrecitos que iban y venían sobre el fondo verde.&lt;br /&gt;Pero Vanina no se callaba.&lt;br /&gt;Al décimo paquete de Messi (ya no distinguía ni qué era lo que estaba comiendo) y mientras mi amiga detallaba las propiedades proteicas de la placenta, empecé a sentir náuseas. Abrí la heladera buscando desesperada algo para tomar.&lt;br /&gt;Desde la Pepsi de litro y medio, Messi me esperaba otra vez.&lt;br /&gt;No sé si eran la cantidad de Messis que había estado ingiriendo, pero me pareció que era el único que me entendía.&lt;br /&gt;Guiñándome un ojo y con su pulgar arriba, me daba fuerzas para seguir aguantándola.&lt;br /&gt;Inclusive cada vez que Vanina hacía un comentario, lo miraba buscando apoyo. El  me consolaba, siempre pulgar arriba, recordándome que todo estaba bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día Argentina perdió y quedó fuera del mundial.&lt;br /&gt;Debo admitir que lo aproveché de excusa para irme, diciéndole que me había quedado muy angustiada y necesitaba estar sola. Al principio se enojó. Pensé que me había descubierto. Pero luego se lamentó diciendo “pero iba a hacer unos raviolitos”…y finalmente me dejó ir. Mientras agarraba mis cosas podía ver de fondo paquetes y paquetes de Messis vacíos por todos los rincones.&lt;br /&gt;Camino a casa empecé a transpirar como una bestia. Traté de calcular la cantidad de paquetes que me había bajado, pero no podía. Sentía nauseas otra vez y estaba mareada. Llegué a casa y me acosté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche tuve un sueño de los más extraño. Soñé que era Messi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me levanté la mañana siguiente me sentía mucho mejor. Estaba renovada.&lt;br /&gt;Llegue a la oficina donde obviamente estaban todos reunidos opinando sobre el partido del día anterior. Entre ellos Nicolás, el de impuestos.&lt;br /&gt;Si Nicolás pudiera, cambiaría su cabeza por una pelota. Sería lo mismo, nadie se daría cuenta. Pero estaba bárbaro, así que me importaba muy poco lo que pensara.&lt;br /&gt;O en realidad lo que no pensara. Porque no pensaba en nada. Solo fútbol.&lt;br /&gt;Apoyé mis codos en la pared del box que nos separaba y me puse a escuchar los comentarios.&lt;br /&gt;Me sorprendió mi propia voz cuando declaré:&lt;br /&gt;“Y es que con 17 años, 10 meses y siete días, Messi se convirtió en el goleador más joven de la historia del Barca. Marcó ante el Albacete un magnífico tanto de vaselina, minutos después de que el árbitro le hubiera anulado, por fuera de juego, una acción calcada, pasó del juvenil al equipo filial (Barcelona B) durante la temporada 2003-04..”&lt;br /&gt;Todos se quedaron callados, prácticamente congelados. Lo único que se movía era el humito del café de la taza de Ramírez. A Nicolás le brillaba la mirada.&lt;br /&gt;Volví a sentarme en mi box sonrojada de mi propia performance. Los chicos reanudaron su charla y se les iba sumando gente. De vez en cuando se asomaban a preguntarme mi opinión sobre algún tema. Yo respondía con una naturalidad increíble.&lt;br /&gt;Antes de bajar a almorzar tenía a todo el plantel de  impuestos y medio legales escuchando mis declaraciones. Me sentìa dios. Bah, me sentía Messi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mediodía me pedí un pollito y ensalada para alivianar un poco el estómago después de tanto desbarajuste. Cuando salí de almorzar, Ramírez, Nicolás y los demás chicos me invitaron a fumar un cigarrillo al patio. De repente Ramírez arremetió con la pregunta de si creía que Ronney era tan bueno como Messi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé callada. Noté que mis poderes estaban desapareciendo. Debía haber sido el pollo,  más aún, el agua. Me había olvidado de todo.&lt;br /&gt;Apagué mi pucho recién prendido y nuevamente con la excusa de que realmente me afectaba todo esto de haber quedado fuera del mundial di media vuelta para irme.&lt;br /&gt;Pero Nicolás me tomó del brazo muy fuerte y me arrastró hasta donde estaba parado.&lt;br /&gt;“Yo te entiendo”, me dijo mirándome a los ojos. “Después hablamos”, concluyó.&lt;br /&gt;No había duda. En sus ojos había amor.&lt;br /&gt;A la tarde recibí un mail suyo invitándome a cenar cuando terminara el mundial (Nicolás no podía perderse ni un partido).&lt;br /&gt;Era mi oportunidad., pero necesitaba más Messis.&lt;br /&gt;Durante los días que siguieron mi plan se basó fundamentalmente en mantenerme en forma para la cita, para que, dos días antes del encuentro, pudiera atragantarme sin culpa a puro Messi para estar diez puntos.  No podía fallar.&lt;br /&gt;Para que no descubriera  que ya no podía ni describir un arco, me dediqué a evitar a Nicolás. La mentira era siempre la misma. Sorprendentemente, lo afectada que me ponía el tema del mundial solo despertaba más pasión en él, que respetaba mis silencios a ultranza. Todo marchaba a la perfección.&lt;br /&gt;Dos días antes de la cita, mi dirigí a Suerte, el mercadito chino de la vuelta de casa.&lt;br /&gt;Carlos Mein – nacionalizado regente coreano del establecimiento – me recibió con su habitual sonrisa y calidez.&lt;br /&gt;Le correspondí agachando la cabeza y empujando el chango grande, me dirigí directo a la sección de snaks.&lt;br /&gt;Pasé varias veces delante de la góndola antes de comprobar que ningún paquete tenía la cara de Messi. Volví a Carlos y le pregunté donde podía conseguirlos.&lt;br /&gt;El Sr. Mein, muy atento como siempre, señaló unos chizitos normales asegurándome que eran los mismos, con un envoltorio diferente.&lt;br /&gt;Risueña por la inocencia que caracteriza a esta cultura, le explique que no, que no eran los mismos, y que yo necesitaba de los de Messi.&lt;br /&gt;Carlos, ya no tan paciente, me contestó que los habían retirado la semana pasada porque estaban vencidos y que eran los mismos, mientras prácticamente clavaba el paquete del tigrecito en mi pecho.&lt;br /&gt;Con los dientes apretados y colorada de la furia, insistí que me importaba tres carajos que estuvieran vencidos y que necesitaba los de Messi.&lt;br /&gt;El Sr. Mein, disparó con su típico recurso de “no entiendo” y comenzó a retroceder mientras yo ensayaba un último intento de apuñarlo en el pecho con un billete de 50  pesos mientras le gritaba “entendés Mein? Ahora entendes que quiero los de Messi?&lt;br /&gt;Nunca pensé que Carlos pudiera poner los ojos tan redondos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice el oficial que solamente después de que lo acogoté y le di la cabeza contra la góndola de congelados, el Sr Mein decidió aplicarme una toma oriental a la nuca y me desvanecí. Le creo porque Carlitos siempre fue muy respetuoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me dijo que el golpe en la boca me lo propició una enfermera, en pos de calmarme me noqueó cuando, tomándola del pelo le grité “no, suero no! que hacés, pelotuda, poneme Pepsi!!!”.&lt;br /&gt;El oficial guardaba la muestra del mechón de pelo como prueba. Podía decirse que hacía varios meses que esa chica  no se teñía. Es que los enfermeros ganan una miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesta en libertad tras las preguntas del rigor, caminaba meditabunda  en dirección a casa cuando se me cruzó una pelota. De la vereda de enfrente un grupo de muchachos me alentaba alegremente para que la devolviera.&lt;br /&gt;Cuando traté de patearla, resbalé y me caí al piso. La pelota ni se movió. Los pendejos de mierda se cagaban de risa. Estaba perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegando al quiosco de diarios de la equina de casa, sonó el celular.&lt;br /&gt;Era Nicolás para confirmar la cita. Le iba a decir que no cuando vì el Olè flameando desde la puntita del quiosco. Le ofrecí encontrarnos a las nueve en el Locos por el Fútbol de Caballito, tiempo suficiente para estudiarme el olé, hacerme un buen cavado, y que sea lo que dios quiera.&lt;br /&gt;Quien dice quizás, siguiendo la estricta rutina de estudiarme el Olé todos los días,  terminemos juntos y felices comiendo raviolitos en lo de Vanina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc6600;"&gt;&lt;strong&gt;* Ganador de los Duelos Narrativos del 15 de Agosto (Consigna: “Mujeres que hablan de fútbol" -  http://duelosnarrativos.blogspot.com/)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29993874-115590259173515083?l=cartasarocamadour.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/feeds/115590259173515083/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29993874&amp;postID=115590259173515083&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115590259173515083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115590259173515083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/2006/08/consumo-masivo.html' title='Consumo Masivo *'/><author><name>Cartas a Rocamadour</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05665788548228662513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29993874.post-115544073073807591</id><published>2006-08-12T20:43:00.000-07:00</published><updated>2006-08-27T11:02:29.153-07:00</updated><title type='text'>Se vino la quinta...</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Maga -Volviò el tel! dice:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;si 4 personas en la misma semana me dijeron que empiece terapia es grave?&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;BEATLES dice:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;si&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;BEATLES dice:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;y si empezás?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29993874-115544073073807591?l=cartasarocamadour.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/feeds/115544073073807591/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29993874&amp;postID=115544073073807591&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115544073073807591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115544073073807591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/2006/08/se-vino-la-quinta.html' title='Se vino la quinta...'/><author><name>Cartas a Rocamadour</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05665788548228662513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29993874.post-115360492195083624</id><published>2006-07-22T14:45:00.000-07:00</published><updated>2006-08-01T11:39:54.143-07:00</updated><title type='text'>Si yo supiera, señor...</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;INDIQUE SU DESTINO&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;¿no será demasiada frase para una máquina expendedora de boletos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29993874-115360492195083624?l=cartasarocamadour.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/feeds/115360492195083624/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29993874&amp;postID=115360492195083624&amp;isPopup=true' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115360492195083624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115360492195083624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/2006/07/si-yo-supiera-seor.html' title='Si yo supiera, señor...'/><author><name>Cartas a Rocamadour</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05665788548228662513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29993874.post-115351858254317162</id><published>2006-07-21T14:48:00.000-07:00</published><updated>2006-08-13T07:58:43.076-07:00</updated><title type='text'>Dr. R. y Mrs Flaks (Segunda Parte)</title><content type='html'>Me sorprendió que el Dr. R no se asombrara con mi repentina aparición.&lt;br /&gt;Como si me hubiera estado esperando todo este tiempo, me tomó del hombro, y sin decir palabra, me invitó a pasar.&lt;br /&gt;Mientras que exaltada le contaba los detalles de lo que me había sucedido, el Dr. se limitaba a asentir levemente con la cabeza, como quien entiende los tiempos que se toman los demás para llegar a su misma verdad. Porque el Dr. R. no solamente es un hombre muy sabio, si no que también es muy comprensivo. Porque es muy sabio. O algo así.&lt;br /&gt;El episodio de mi ex compañero de trabajo y la larga amistad que me unía con el Dr. me habían convencido de tomar cartas en el asunto. Sentía un profundo afecto por R. y haría lo posible por ayudarlo a recuperar a su amada.&lt;br /&gt;Esa misma noche comenzamos los planes para el montaje de nuestro centro de investigaciones “Dr. R y Mrs. Flaks”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de unas semanas, y gracias a los aportes de vecinos, parientes y amigos, disponíamos de cinco televisores, tres radios y más de 20 marcadores usados del bingo de Flores (mamá va mucho al bingo), además de un lavarropas en desuso que algún abusador nos dejó para no tener que tirarlo él mismo, al cual no encontramos otro destino que de casita para el pequeño bonsai.&lt;br /&gt;Las radios y las TVs cumplían el designio de sintonizar las 24 horas y en simultáneo las principales programaciones del momento. De esta manera, impresiones, estadísticas y tachones mediante, nos fuimos topando con innumerables e interesantes hallazgos.&lt;br /&gt;Sin embargo, paradójicamente, cada descubrimiento hacía que las posibilidades de dar con los mensajes reales se multiplicaran hasta el infinito y nos alejaran cada vez más del punto de partida. Y si bien cada tanto parecía asomar algún patrón lógico, las opciones eran tantas que rápidamente lo perdíamos.&lt;br /&gt;Podía sentirse en el aire que comenzábamos a desanimarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pasó mucho tiempo cuando comencé a sospechar que el Dr. se estaba haciendo adicto a la telenovela de las seis de la tarde, esa de la señora mayor y la casa enorme, que se enamora del pobre muchacho cuidador de caballos.&lt;br /&gt;Pero varios shhhhhhhhhhh después por parte del Dr. (acompañados con la manito como quien hace rebotar una pelota imaginaria), sumado a sus satisfactorias explicaciones -solo durante las propagandas- me hicieron comprender que dicha telenovela podría tratarse de una pieza clave en nuestra investigación.&lt;br /&gt;Además el muchacho era muy apuesto (ella no, para él era muy mayor). El Dr. acordaba conmigo en esto.&lt;br /&gt;Los comerciales se convirtieron en el momento crucial en el cual el Dr. desplegaba sus enseñanzas, y no solo en relación a nuestra investigación. Los tópicos eran tan interesantes como variados: el amor, el poder, la incidencia de los medios de comunicación masiva en la lucha de la placa bacteriana -su secreta conexión con la exclusión social- y muchísimas otras cosas que el Dr. me explicaba (al principio despacio, y luego a medida que se acercaba la continuación de la novela, más rápido y conciso), y de donde me atrevería a decir, he aprendido casi todo lo que sé.&lt;br /&gt;No hace falta aclarar que terminé convencida de que tenía razón en afirmar que la novela era una pieza clave que serviría en la investigación. Porque servía. Y mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin siquiera plantearlo, comenzamos a detenernos más profundamente en la novela que en el resto de las programaciones. Con el propósito de prestarle la debida atención, nos vimos obligados a apagar todos los demás equipos durante su proyección. Al fin de cuentas, todo era por la causa.&lt;br /&gt;Cuatro meses después, el Dr. sugirió limitar nuestros encuentros a la hora de la telenovela para abaratar costos. Me pareció una decisión más que acertada. La cita era todos los días cinco y cincuenta de la tarde; tiempo justo y necesario para acomodar las masitas en la mesa y regar al pequeño bonsai.&lt;br /&gt;Debo admitir que tardé en darme cuenta de que el Dr. se había enamorado de Doña Clara.&lt;br /&gt;Por mi parte, José Luis me parecía cada vez más apuesto. Hablábamos de ellos todo el día. Eran tiempos felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde que finalmente se celebró el casamiento entre Doña Clara y José Luis, el Dr. era un mar de lágrimas. Lloraba de felicidad y de envidia; lloraba por el final y porque había triunfado el amor. Ni siquiera sospechábamos que a partir de ese momento, todo cambiaría.&lt;br /&gt;Parada frente a la computadora, temblando, esperé a quedarnos en silencio (una vez que el Dr. dejara de sonarse la nariz) para informarle que, en el afán de llegar a la verdad por medio del estudio exhaustivo de tan interesante telenovela, habíamos pasado por alto que su amada no se había conectado ese día. Ni me atreví a mencionar la posibilidad de que esto ocurriera desde hacía mucho más tiempo, sin que lo hubiésemos notado. Pero tampoco hizo falta.&lt;br /&gt;Su rostro se ensombreció súbitamente. Tantas investigaciones nos habían convertido en profesionales. Sabíamos exactamente lo que significaba que alguien no estuviera conectado: Alguien que no está conectado las 24 horas está disfrutando de una vida mejor. Sin lugar a dudas.&lt;br /&gt;Tiene éxito o amor, o lo que es peor, ambos. Quizás hasta tiene sexo. Inclusive seguido o en forma más o menos regular. Todas las opciones nos llevaban al horror.&lt;br /&gt;Sin siquiera mirarme y casi susurrando, me pidió que me fuera, que cualquier cosa él me llamaría. Que por favor lo dejara solo.&lt;br /&gt;Tomé mi bolso y las llaves de arriba del lavarropas. Noté que el bonsai había florecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví a casa caminando ensordecida por mis propios pensamientos.&lt;br /&gt;Los días que siguieron fueron muy extraños sin nuestra rutina. El Dr. nunca llamó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde, la costumbre me llevó nuevamente a la esquina de su casa sin siquiera meditarlo. Desde allí pude verlo en camiseta blanca y pantalón de traje tirando los restos del lavarropas-casita de bonsai.&lt;br /&gt;Decepcionada, deshice mis pasos en dirección a casa. Entendí que todo había terminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las 9 de la mañana de un martes cuando me informaron en la oficina que tenía en línea a un tal Dr. R que necesitaba hablar conmigo con urgencia. La noticia me alegró de sobremanera y apuré a la operadora para que me lo pasara.&lt;br /&gt;Sin saludos ni introducciones, escuché del otro lado:-¡¡¡Cinco veces la llamé a la hija de puta, cinco veces!!! ¿Donde mierda se metió que no está en la oficina??? ¿Se habrá ido de vacaciones? ¿Estará enferma? ¿Habrá….?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como buena aprendiz procuré quedarme callada ante la interminable lista de posibilidades que el Dr. desplegaba. Me alegró confirmar que seguía siendo el mismo apasionado de siempre.&lt;br /&gt;Sin llegar ni a escuchar el sonido de mi voz, se despidió con un “bueno, te dejo que tengo que seguir intentando” y cortó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto fue hace tres meses. Desde entonces he querido contactarme con el Dr. sin mayor suerte. Su teléfono da constantemente ocupado.&lt;br /&gt;Es verano otra vez y me preguntaba cuán grande estará el bonsai (luego pensé: debe estar igual, es un bonsai), cuando se me ocurrió escribir este relato y hacérselo llegar al Dr. en el día de su cumpleaños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29993874-115351858254317162?l=cartasarocamadour.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/feeds/115351858254317162/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29993874&amp;postID=115351858254317162&amp;isPopup=true' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115351858254317162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115351858254317162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/2006/07/dr-r-y-mrs-flaks-segunda-parte.html' title='Dr. R. y Mrs Flaks (Segunda Parte)'/><author><name>Cartas a Rocamadour</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05665788548228662513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29993874.post-115279141366639909</id><published>2006-07-13T04:47:00.000-07:00</published><updated>2006-07-13T04:50:13.676-07:00</updated><title type='text'>Tierras Altas *</title><content type='html'>La vuelta a casa no había comenzado tan tranquila.&lt;br /&gt;Rota la promesa nuevamente, me disponía a analizar mentiras y verdades,  probabilidades y cálculos intercalados con esos signos que están al lado de las Eñes y las Pes.&lt;br /&gt;La angustia, siempre atenta a las oportunidades, se deslizaba despacio pero cierta, inundando sin piedad canaletas de baldosas marrones y grises de la avenida Maipú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dando pasos hacia atrás, tanteé tierras altas, y apresuré una lectura en voz baja cual conjuro que rompiera el hechizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lentamente las aguas descendieron. Suspiré y mi suspiro fue eco, porque todo era conjuro. El resto, silencio.&lt;br /&gt;Sonreí. Sonreí más de una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agazapado tras la página 14 me asaltó un sueño cálido y sin sueños.&lt;br /&gt;Me abandonó solo una hora más tarde, con los ojos mojados  y las mejillas avergonzadas. &lt;br /&gt;Y es que el muy descarado, antes de irse, me susurró que tenía órdenes de llevarse mis recuerdos y de dejarme solamente el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;*En agradecimiento a C.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29993874-115279141366639909?l=cartasarocamadour.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/feeds/115279141366639909/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29993874&amp;postID=115279141366639909&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115279141366639909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115279141366639909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/2006/07/tierras-altas.html' title='Tierras Altas *'/><author><name>Cartas a Rocamadour</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05665788548228662513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29993874.post-115166930443767561</id><published>2006-06-30T05:06:00.000-07:00</published><updated>2006-07-23T13:06:37.640-07:00</updated><title type='text'>Dr.R. y Mrs. Flaks (Primera Parte)</title><content type='html'>Mi querido amigo, al que he decidido llamar Dr. R, estaba convencido de que su ex mujer le enviaba mensajes encubiertos en el segundo rengloncito del msn.&lt;br /&gt;De esta manera, pasaba noches y noches en vela intentando descifrar el significado real de frases como “&lt;em&gt;o quizás simplemente te regale una rosa&lt;/em&gt;” o “&lt;em&gt;quien ama y no se deja después se queja&lt;/em&gt;” que la dueña de sus suspiros escribía o “le ponía”- tal como él afirmaba – para que nuestro pobre Doctor se quede, papel y lápiz en mano, sentado durante horas a la (diminuta) sombra de su bonsai, descifrando el estado de ánimo, la vida y obra, o los pensamientos triviales por los que la muchacha atravesaba e intentaba hacerle llegar mediante esas pequeñas letritas que no parecían merecer demasiada atención, pero que, en su opinión, para algo estaban. En este caso, sólo para él.&lt;br /&gt;Durante meses intenté disuadirlo, trayéndole la idea de que por ejemplo el viernes anterior habían pasado una de Leonardo Favio por el día de la madre, o que seguro que la frase de amor provenía de un típico remate al mejor estilo Pepitito Marrone (hace mucho que no miro la tele). Pero no había caso. El Dr. R., cual acertijo que pudiera devolverle la llave del corazón de su doncella, se dedicaba semana tras semana a desentrañar los secretos del maldito renglón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo a medias mis consejos sobre los posibles orígenes de los mensajes, se había hecho de una basta colección de libros y canciones, de películas y propagandas de TV.&lt;br /&gt;Y así, más de una vez, pudo dar con una idea aproximada, pero que él constataba como fehaciente –o lo más fehaciente a lo que tenía oportunidad de acceder- acerca de los diversos estados mentales experimentados por su amada.&lt;br /&gt;Una noche me confesó que había llegado a utilizar anagramas para dar con el mensaje real, e inclusive días después se rehusó a salir de su casa y festejar su propio cumpleaños debido a que la muy hija de puta (según sus propias palabras) había puesto “&lt;em&gt;todas las hojas son del viento&lt;/em&gt;” y obsesionado con la seguidilla que dejaba ver claramente la conjunción “&lt;em&gt;oja&lt;/em&gt;”, estaba muy ocupado como para salir y decidió quedarse ordenando y desordenando letras, gritando a cada rato que estaba convencido de que le faltaba una C para completar la confesión por parte de ella de que en realidad era una puta de mierda.&lt;br /&gt;Y que había decidido contárselo. El día de su cumpleaños. La muy puta.&lt;br /&gt;Decidí alejarme de él por un tiempo. Ya estaba terminando el verano y tenía muchas cosas por hacer como para enrollarme en los hilos de mi querido R. Estaba segura que tarde o temprano se daría por vencido.&lt;br /&gt;Pero el destino es curioso.&lt;br /&gt;A la semana siguiente, un ex compañero de trabajo me contacto por msn. Renglón viene, renglón va, me invito a salir. Le dije que si era una cita la respuesta era no. Me dijo que era escuchar jazz nomás, así que acepté.&lt;br /&gt;El viernes de la no-cita en cuestión, no contesté a ninguno de sus mensajes durante todo el día. No quería ir. De hecho, no fui. Su segundo renglón rezaba “&lt;em&gt;más vale pájaro en mano que cien volando&lt;/em&gt;”, pero siguiendo mi tradición, no le di mayor importancia.&lt;br /&gt;El lunes siguiente encontré que me había desadmitido. Comprendí que me lo había advertido.&lt;br /&gt;Esa noche no pude dormir. Llovía a cantaros, pero no me importó.&lt;br /&gt;Corrí las 15 cuadras (bah, algunas las caminé, saben que fumo como una animal) y me presenté ante la puerta del Dr. R.&lt;br /&gt;Un relámpago iluminó mi rostro en el instante en que él abrió la puerta y desencajada le dije:&lt;br /&gt;-Tenías razón&lt;br /&gt;Otro relámpago y esta vez con trueno (para dar énfasis).&lt;br /&gt;&lt;em&gt;CONTINUARA...&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29993874-115166930443767561?l=cartasarocamadour.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/feeds/115166930443767561/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29993874&amp;postID=115166930443767561&amp;isPopup=true' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115166930443767561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115166930443767561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/2006/06/drr-y-mrs-flaks-primera-parte.html' title='Dr.R. y Mrs. Flaks (Primera Parte)'/><author><name>Cartas a Rocamadour</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05665788548228662513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29993874.post-115166902500836614</id><published>2006-06-30T05:01:00.000-07:00</published><updated>2006-08-26T08:31:14.420-07:00</updated><title type='text'>Lugar correcto - Mente equivocada</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Durante capacitación laboral sobre como actuar en caso de incendio&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amigo el refugiado político, se la pasa lidiando con las Ces.&lt;br /&gt;Y al Dr. R. le gustan solamente las eLes.&lt;br /&gt;Yo, en cambio, tengo gravísimos problemas con todo lo que esté entre la eFe hasta la eLe (inclusive).&lt;br /&gt;Así que mi próximo novio se va a llamar Álvaro. O Zoilo.&lt;br /&gt;No, mejor Álvaro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Haciendo tríceps a la frente:&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis amigos literarios opinan que soy una gran fotógrafa.&lt;br /&gt;Mis amigos fotógrafos están convencidos que lo mío es la escritura.&lt;br /&gt;Por suerte hago un lemon pie de la hostia.&lt;br /&gt;Pero me da paja cocinar.&lt;br /&gt;Ufa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29993874-115166902500836614?l=cartasarocamadour.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/feeds/115166902500836614/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29993874&amp;postID=115166902500836614&amp;isPopup=true' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115166902500836614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115166902500836614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/2006/06/lugar-correcto-mente-equivocada.html' title='Lugar correcto - Mente equivocada'/><author><name>Cartas a Rocamadour</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05665788548228662513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29993874.post-115081636381712580</id><published>2006-06-20T08:10:00.000-07:00</published><updated>2006-10-03T15:30:36.876-07:00</updated><title type='text'>Los Suecos *</title><content type='html'>Comienzo de tarde apacible a cuponera semi vacía en el Italpark. Ya casi recuperada del incidente del super 8 (Paula a veces no mide la fuerza que tiene como para querer darme un “empujoncito”, por suerte el personal fue muy eficiente y me sacaron en andas al instante) y de los otros tantos incidentes en los demás juegos (básicamente diversas torturas físicas y psicológicas a las que me sometió Paula, no solo obligándome a subir a todos los juegos si no también golpeándome y pellizcándome cada vez que pasábamos cerca de mamá y su nuevo novio Jorge para que yo sonría y salude con la mano como si lo estuviera disfrutando), ahora podía mirar con sensación de misión cumplida la cuponera donde ya solo quedaban unos pares de juegos.Esto me lleva a reflexionar y la verdad no entiendo por qué repito la estúpida escena de chicas vamos al Italpark y yo iupi! iupi! salto y me pongo feliz, y después cuando vengo me acuerdo que me resulta tortuoso todo y que no veo la hora de irnos a casa. Pero supongo que es una cuestión de supervivencia. La vida de la hermana menor se limita solo a festejar lo que la mayor afirma. Apoyo incondicional, bah. Será porque Paula ya tiene doce y unos brazos que meten miedo, con unas manos aficionadas a tirarme del pelo cuantas veces puedan y siempre de a dos, no sé por qué.&lt;br /&gt;Jorge nos compra helados y globos y tiros al aro y pelotas gigantes compulsivamente. Me entrega un cono combinado apenas mirándome –porque no deja de sonreírle a mamá – y me lo apoya en el puño del pulóver. Yo me tiro para atrás, Paula lo mira con odio y el helado cae al piso. Pero Jorge sonríe, me acaricia la cabeza dejándome todo el pelo revuelto y mientras dice no es nada, no es nada, parte en busca de otro.&lt;br /&gt;Mamá me mira como si hubiera sido la autora intelectual de un atentado. Yo me limito a repasar nuevamente cuántos cupones me quedan para que el tormento termine.Jorge vuelve con el otro helado. Lo agarro sin alejar la vista como si se tratara del santo grial. Lo tomo bien fuerte y segura. Mamá me agarra de esa misma muñeca y empieza a arrastrarme a toda velocidad. Comienza el ruido estruendoso y avergonzante.Son los suecos.Y es que no hablo de los suecos o los suizos, que hacen relojes y esos chocolates riquísimos, hablo de esos que usa mi mamá, que hacen que se le doblen los tobillos cada tres minutos y que indefectiblemente cuando eso sucede me tuerza la muñeca, sosteniéndose, mientras que dice ay! la puta otra vez casi me mato y ni pista de que me retuerce la muñeca muy fuerte cada vez que hace eso.Vale la pena aclarar que son esos mismos de plataforma de madera, imitación cuero blanco y el peso suficiente como para sacarle sangre de la nariz a Paula, como el día que se le ocurrió pegarme por haberle arrancado una hoja del cuaderno para dibujar. Y aunque en realidad no pude ver mucho ese día porque mamá es muy gorda y tapa todo, el salpicado de sangre de la nariz de Paula quedó ahí durante meses, como una obra maestra del museo del horror de mami. Porque es así. Los suecos de mamá son armas letales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ay! la puta se escucha otra vez, con el inevitable torcimiento de muñeca. Yo, que vengo mirando el piso, puedo ver como el helado cae sobre mis zapatillas rosas, las mismas que nunca me entraron pero me encantan. La miro de reojo esperando el tortazo, pero mamá se limita a sonrojarse parodiando a una dama mientras se deja sostener del otro brazo por Jorge. Aprovecho mi oportunidad y abro la mano soltando el cono, o lo que en este momento sería el resto de la evidencia. Paula ríe con una maldad tan natural que da envidia.&lt;br /&gt;La cola del Samba es eterna. Grupos de amigos se apretujan, gritan y cantan canciones que sepamos todos. No quedan muchas más torturas en la cuponera, así que trato de tomármelo con calma. Ya no falta casi nada. Paula se termina su helado con parsimonia exagerada solo para mí y ni baja la vista para ver si quiero un poco. Igual le diría que no.Lamentablemente, la cola va a una velocidad increíble y cada vez estamos más cerca del juego. Los ruidos de la máquina, los resoplidos calientes que lanza, el olor y la inmensidad de la rueda, me transmiten algo solo atribuible al pavor, pero igual sonrío. Se me ocurre que quizá el sistema de pellizcones de Paula se me había instaurado y ya funcionaba por sí solo, lo que podría ahorrarme fuertes dolores de brazos y piernas.Más tarde comprobaría que no.Nos sentamos una al lado de la otra – Paula, mamá y yo. Jorge saluda desde abajo mientras sostiene las camperas, tres globos y la pelota gigante.&lt;br /&gt;La rueda comienza a girar, primero despacio, después más rápido y a levantarse. La música es ensordecedora, y no logra disimular los sonidos de la máquina que parecen los de un mounstro enfurecido debajo del piso tratando de salir y matarnos a todos.Aterrorizada, me agarro de mamá y de la cartera que colgaba del brazo de la señora de al lado. Esta no dice nada y me mira con lástima, como si entendiera por todo lo que estoy pasando.&lt;br /&gt;La rueda empieza a sacudirse para arriba y para los costados y abajo, haciendo que nos golpeemos entre todos y algunos griten, otros se rían, y los más valientes se paren e intenten llegar al centro.Yo no puedo soportar más la situación y estoy a punto de largarme a llorar cuando sucede el milagro: como si hubieran encontrado la ocasión perfecta, uno; y después el otro, los suecos de mamá salen saltando entre los pies de todos. Y ahí están, en el centro del círculo, bailando, como si estuvieran felices de haberse liberado de su destino.La miro sorprendida esperando el espanto de quien ha perdido su mejor arma.Pero mamá está extasiada: agita las manos, grita, se ríe y me muestra la muela verde, esa que no solo no brilla como las demás, si no que me atrevería a decir que es directamente opaca, como si fuera extranjera. Tal vez sueca.&lt;br /&gt;Finalmente la rueda termina de saltar y empieza a girar cada vez más despacio.Yo me siento feliz. Al fin y al cabo, todos los martirios habían valido la pena. Los suecos se habían ido.Trato de mirar a Paula pero no lo logro, todos son codazos, empujones y el suéter azul de mamá en primer plano agolpándose en mi cara.Entre la gente alcanzo a ver que uno de esos chicos que había logrado pararse en el centro le está dando a mamá nuevamente los suecos, mientras ríe con la inocencia de no saber que le está devolviendo una bazooka a un experto militar.Paula se para al lado mío y me agarra del brazo. Con la mano libre busco la cuponera en el bolsillo de adelante del enterito.&lt;br /&gt;- - --&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y? ¿Qué les pareció Jorge?-Es otro fayuto hijo de puta que solo nos trata bien para caerte bien a vos.Todo indicaba que ahora venía el riguroso cachetazo aleccionador a la bocota de Paula, pero no. Mamá sonríe feliz, sigue desabotonándose la camisa y dice sí, sí, asintiendo como si Paula lo hubiera halagado. Luego se baja de los suecos y se va, dejándolos ahí, en V, en el piso, curiosamente apuntando a cada una de nosotras, sentadas alrededor de la mesa del living, como vigilándonos.Mamá grita desde la pieza a Paula que le alcance el cenicero.Paula apoya los codos sobre la mesa, tapándose los oídos, y me pregunta si quiero jugar a algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff9900;"&gt;* Publicado en la Revista No Retornable - cuentos de Septiembre y Octubre&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29993874-115081636381712580?l=cartasarocamadour.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/feeds/115081636381712580/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29993874&amp;postID=115081636381712580&amp;isPopup=true' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115081636381712580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29993874/posts/default/115081636381712580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cartasarocamadour.blogspot.com/2006/06/los-suecos.html' title='Los Suecos *'/><author><name>Cartas a Rocamadour</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05665788548228662513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
